Con el corazón roto
- Laura Ponte

- 6 nov 2024
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Actualizado: 6 nov 2024
Desde que dejé de ejercer el periodismo, cada vez que me arranco a escribir es para quejarme de algo, antes denunciaba y me pagaban por ello. Tengo 54 años, nací en 1970, Luis Echeverría como presidente, muy fresca la masacre del 68, a punto de pasar el #Halconazo, dos infamias que marcaron la historia de este país, el odio hacia el estudiantado y la demostración del poder del Estado frente a quienes le hicieran ruido. También marcó la toma de conciencia y encendió a miles de grupos de activistas a quienes les debemos mucho de lo que se logró en términos de la defensa de los #derechoshumanos, de la creación de instancias para quitarle peso al Estado, de la lucha por la libertad de expresión. Pero siempre hubo queja: #corrupción, abuso de poder, deficiencias graves en la impartición de #justicia, etcétera, etcétera y miles de etcéteras.
Como muchas personas, vengo de una familia de opinólogas y opinólogos de estirpe, las sobre mesas eran para quejarse del gobierno en turno, de la corrupción, de las devaluaciones, siempre del 65, porque mi papá estuvo en el movimiento de los estudiantes de medicina, del 68 y el 71, de los que no participaron pero había que hablarlo.
Por alguna razón desde muy temprana edad ya me preocupaba el tema de las mujeres. La primera vez que voté lo hice por el Ingeniero Cárdenas del PRD porque comulgaba con su propuesta, urgía un cambio y en mi ADN venía el odio hacia el PRI: la representación del mal en la tierra. De ahí en adelante siempre taché PRD en las boletas salvo el sexenio en que taché MORENA para López Obrador (mea culpa).
Estudié comunicación y ejercí el periodismo para hablar, con hechos fundamentados, fuentes y datos sobre los temas que me importaban, alejándome un poco de la tradición familiar. Era mi forma de militar.

En el año 2000 se creó el Instituto Nacional de las #Mujeres, y tuve la fortuna de entrar, a recomendación expresa de Jorge Castañeda, para quien estaba trabajando entonces. Pensé que militar desde dentro era una mejor opción. Ahí conocí a mis ídolas del feminismo y a compañeras quienes como yo querían participar de este hecho histórico.
El Instituto se había cocinado por años con las mujeres #feministas de todos los partidos, desafortunadamente el decreto de creación salió el año en que ganó el PAN, estábamos de luto por que Cárdenas había perdido de forma dolorosa. Fox puso a Patricia Espinosa Suñer al frente, una mujer que cumplía todos los estereotipos de género y sesgos de una mujer de clase media alta de provincia, con sus prejuicios y todo, quien nos escandalizó porque cuando llegó a las oficinas que se rentaron en Río Elba, pidió que le llevaran a su casa unos muebles antiguos que nos habían prestado de la secretaría de Gobernación.
Hay que reconocer que tuvo logros, cuando escuchó a las expertas, porque eso sí, como el PAN no tenía gente el Instituto se creó con casi todas las expertas que trabajaron años antes en CONMUJER. Patricia era un hacha gestionando presupuesto, pero también hizo cosas que nos parecían inadmisibles, como aconsejarle a su secretaria que no denunciara a su papá que la había golpeado, porque “es tu familia”, subirse el sueldo varias veces y gastar todos los viáticos que le daban, hasta el último centavo, en cada viaje. Me consta que Jorge Castañeda regresaba los viáticos íntegros porque “Me pagaron todo, no tuve que gastar ni un peso”. Todo esto se pasaba porque había un fin mayor, pero cuando Patricia sintió que las expertas ya no le servían y podía darle sus plazas a sus cuatachas, las empezó a correr, sobre todo cuando presionaron para que atendiera a las mamás de las niñas que empezaban a desaparecer en Tlaxcala, hoy estado productor de niñas para ser vendidas a redes de trata .
Un grupo de mujeres hablamos con Margarita Zavala quien nos dijo “Nos callamos para no lastimar al partido”, cosa que nos hirió profundamente. Entonces acudimos con Elena Poniatowska, sabíamos que un periodicazo tenía que llevar un tema monetario de por medio o no era nota, así que juntamos evidencia de las asignaciones directas que hizo a la empresa de su hija, algunas desviaciones de recursos de un área al otra, el subejercicio que iba arrastrando con ayuda de una instancia internacional, y no mucho más; después de lo de SEGALMEX pues parece pecata minuta pero antes eso era suficiente para que, si se balconeaba, alguien tuviera que dejar su puesto. Elena escribió un artículo impecable y ¿qué creen? La nota se diluyó porque ese día denunciaron que un funcionario del #INAI había usado la tarjeta corporativa en un table dance; ¿qué ironía no?
En ésa época teníamos el alma embarrada en la creación de Ley de Acceso a las Mujeres a Una vida Libre de Violencia, en la titánica tarea de crear planes y programas, en construir el andamiaje entero para la institucionalización de la Perspectiva de Género, las primeras campañas con PEG, en diseñar la primera maestría en estudios de género y cursarla, no había cabida para ninguna falta de compromiso, estábamos dispuestas a trabajar con FOX, luego con Calderón y con Peña Nieto, faltaban muchas instancias qué crear y afianzar.
Mientras, muchas marchábamos por el fraude, por el desafuero, por apoyar a López Obrador que prometía acabar con la corrupción que nos constaba y que afectaba de alguna forma nuestro trabajo.
Tooooodo esto para quejarme hoy y decir que si me sentí defraudada por AMLO, agredida por su misoginia, herida porque desestimó 20 años de trabajo de cientos de mujeres, desesperada porque nos sacó a la gran mayoría para meter gente que no le hiciera ruido, NUNCA imaginé lo que estamos viviendo ahorita como nación. Me quedé paralizada con la magnitud del triunfo de MORENA (este año volví a votar por el PRD que en paz descanse porque me juré nunca votar por el PRI o el PAN), no me la vi venir, no hice las sumas y restas de lo que hizo López en todo su sexenio.
Hoy me quiero quejar del dolor que siento en el corazón por que nos dejaron a la buena de Dios, como ciudadanía, porque en menos de dos meses regresamos 54 años, al totalitarismo, con la diferencia del que el narco ahora tiene más presencia en más estados, cobra más víctimas, los escándalos ya no cuestan los puestos y nos gobierna por primera vez una mujer, que dijo que “cuando llega una llegamos todas” y no es verdad, los hechos lo demuestran.
Ustedes ¿Cómo se sienten?
Las #abrazo




Es la frase más propia para decir lo que siento, el corazón roto. Qui n'es vivimos el reinado del PRI sabemos a dónde vamos y, duele duel n los retrocesos en pequeños avances logrados en una lucha pacífica de décadas. Yo voté por ese sujeto porque la verdad no había por quien votar. Nunca me dió confianza pero no había para donde hacerse. A mí generación le tocó vivir en un mundo que se levantaba de la guerra y le toca morirse enmedio del horror. Ni paz ni democracia ni, infortunadamente, igualdad de ninguna suerte.
Me encanta escucharte tan tú, tan valiente y honesta contigo misma. Yo nunca opté por AMLO y me daba rabia ver cómo lo defendían y siguen defendiendo.. fue un fraude y dejó pasar esta gran oportunidad por el poder y la ceguera , tuvo todo para mejorar nuestra historia y lo peor de todo la suya.