Anita, la niña que fue víctima de trata sexual y laboral
- Laura Ponte
- 24 oct 2023
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 25 oct 2023
El otro día un amigo preguntó en Fb. ¿Qué es lo más raro que les ha sucedido en la calle? A lo que respondí brevemente y varias mujeres me pidieron que me explayara.
Es una historia sobre #Tratadepersonas, sobre Anita, una niña de 14 años y varias mujeres sororas
que se involucraron en la historia.

Un día por la tarde caminaba por Insurgentes Sur de regreso a mi casa, a la altura de metro Chilpancingo. Al cruzar el eje alguien me tomó de la mano, bajé la mirada y era una niña de 14 años que me dijo "llévame contigo".
Me quedé helada.
Le pregunté que a dónde quería que la llevara y me dijo que a mi casa. Le expliqué que eso no era posible, “¿dónde está tu mamá?”, “en Chilpancingo”.
Ahhhh, bueno. Señalé el metro: “ahí está Chilpancingo“. No, me dijo que no era ahí, que estaba en Chilpancingo (Guerrero). “De dónde vienes ahorita”, “no sé, me escapé”. No hablaba muy bien el español. Como no entendía nada le pregunté que si había comido y me respondió que no, así que nos sentamos en un puesto de hot dogs en la calle y pidió de comer.
Ya sentadas me contó que su prima, quien trabajaba en CDMX, había ido al pueblo de visita y le propuso que se escapara con ella a la ciudad, que aquí le conseguiría trabajo, podría tener celular y vivir la vida loca, que ella le pagaba el boleto y le daba alojamiento. Así que tomó sus cosas y se escapó sin avisar a nadie.
Llegando a la estación de #camionesCentraldelNorte, la prima le dijo que se quedara sentada en una banca mientras iba a comprar unas papas y refrescos. La esperó horas. La prima nunca regresó. En su lugar llegó una señora que le dijo que su prima le había pedido que la recogiera y la llevara a su casa.
La niña, sin saber qué hacer, se fue con la señora.
Una vez que llegaron a su casa le dijo que sería la esposa de su hijo, un señor de 30 años. Que debía dormir con él, atenderlo, hacerle de comer y dedicarse a las labores de limpieza de toda la casa. (Aquí me detengo para respirar porque me sigue oprimiendo el pecho esta historia).
Después de semanas logró escapar de la casa, del barrio y de ese horror. Pero no sabía dónde estaba. Durmió en la calle varios días, donde le agarrara la noche, pues ella caminaba con la esperanza de llegar a su casa, en Chilpancingo. Caminando por las calles una patrulla se le acercó, los oficiales le preguntaron si estaba perdida, ella contestó que sí y le dijeron que subiera a la patrulla, que ellos la ayudarían. Confiada en que por fin sería rescatada por la autoridad subió pero la dejaron en una fábrica. En ella estaban trabajaban muchas mujeres encerradas. Eran costureras. Tenían colchones para dormir y comida, pero no las dejaban salir. Ante la precariedad de su salario, los policías buscan otros ingresos. (Aquí en CDMX, en nuestras narices).
Permaneció en esa fábrica durante semanas, sin embargo, sus ganas de regresar a casa eran tantas que ingenió cómo escaparse; caminó horas hasta que me vio y se agarró de mi mano.
Ya se había comido el hot dog y quiso pedir una hamburguesa, le dije que me esperara sentada mientras hacía unas llamadas. Gracias al universo estoy rodeada de #mujeres maravillosas, #MujeresPoderosas . Como acostumbro, abrí el chat y puse: #AUXILIO. Conté el caso y la red se empezó a mover. Se me instruyó qué hacer y consiguieron que la aceptaran en un refugio para mujeres víctimas de violencia. Hablaron con la directora y me dijo que la esperaba en un lugar muy al sur de la ciudad.
No había Ubers disponibles y urgía llegar antes de que cerraran (algunos refugios ya no operan 24 horas por falta de recursos), así que tomamos un taxi de la calle. De camino me iba contando detalles inenarrables de lo que había pasado, le dije que iba a estar segura y le empecé a contar sobre el proceso legal que seguiría para regresar a su casa. El señor que conducía el taxi me dijo:
—Disculpe que me meta señora, ¿tiene usted dinero para regresarla a su casa?
—Sí, pero la voy a llevar a un refugio.
—Mire, yo llegué a México más o menos a la edad de esta niña, también engañado y fui víctima de trata sexual muchos años hasta que logré #escapar y hacer mi vida, a mí me hubiera gustado encontrar a alguien que me regresara a mi casa.
Le pregunté a la #niña si sabía su dirección, me dijo que sí, que estaba cerca de la estación de camiones en #Chilpancingo, Guerrero, que sus papás no tenían teléfono. Le pregunté si su papá la lastimaba, la golpeaba o la abusaba y me dijo que no. (Muchas de estas niñas vienen de hogares expulsores).
Pregunté en el grupo y coincidieron en que si sabía su dirección y ella quería regresar, era mejor que se fuera porque el proceso legal iba a tomar meses. Así que el señor nos dejó en la estación de autobuses de Taxqueña, verificamos la dirección, firmé una responsiva, le pedí al chofer que la entregara y regresó a casa.
Sentadas esperando su salida le pregunté que por qué no se había comido la carne de la hamburguesa, me dijo que la había guardado en una bolsita por si después no tenía qué comer. Finalmente regresó a su casa bajo la promesa de que JAMÁS se iría sin avisarle a su familia.
La prima fungió como #enganchadora, generalmente estas niñas también están en situación de trata y son ellas las que terminan en la cárcel y no los señores que las CONSUMEN. #SinConsumoNoHayTrata
Edición. Mila Ojeda y Carlos Azar Manzur. @edicionesimpostor
https://www.facebook.com/EdicionesImpostor
Si quieres saber más sobre #tratadepersonas
Te recomiendo este estudio escrito por mi cuata Shoshana Berenson, et al. Un modelo de atención integral para reincoporar a la sociedad a sobrevivientes de trata de personas con fines de explotación sexual. Escrito por mi cuata Shoshana Berenson. Et al. Instituto Naconal de Psiquiatría.
https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2022_605.html
https://www.unodc.org/lpomex/es/noticias/febrero-2023/lanzamiento-en-mexico-del-informe-mundial-sobre-trata-de-personas-2022_-cambios-en-las-tendencias-de-los-ultimos-20-anos.html
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